¡Cómo Sobrevivir a las Navidades!
Ali Ochandiano

¡Cómo Sobrevivir a las Navidades!

Por Ali Ochandiano | Experta en Nutrición Emocional | 19/12/2016 12:00

 

 

Las Navidades están a la vuelta de la esquina.

 

Para muchos, estas fechas no siempre son todo lo bonitas que reflejan las imágenes que vemos en los anuncios de Navidad.

 

Sino que a menudo solemos tener una gran cantidad de sentimientos profundamente incómodos, como la sensación de carencia, agobio o el miedo a engordar.

 

La sensación de carencia, el agobio y el miedo, son una mezcla explosiva que nos hacen sentir que no somos lo suficientemente buenas, lo suficientemente delgadas.

 

Y esto nos lleva a comportamientos extraños con la comida, ya sea comer en exceso, saltarse las comidas y aperitivos, crearnos un montón de reglas sobre la comida, o comer para calmarnos.

 

Yo he estado allí. Es doloroso. Se sufre. Y te hace sentir profundamente triste y te deja un poco vacía.

 

Porque en una época del año como esta, ¿no se supone que deberíamos estar todos rebosante de alegría?

 

Quiero que sepas que no estás sola.

 

Esta época del año es difícil para muchos. Sencillamente no es algo de lo que se habla en profundidad.

 

Así que... tómate un momento. Respira profundamente, porque existe otra forma de afrontar las Navidades.

 

A continuación te cuento mis 3 herramientas que puedes empezar a utilizar hoy mismo (para ir más allá de la carencia, el agobio y el miedo). 

 

Estas herramientas te ayudarán a sentirte como la versión más feliz y saludable de ti misma (en realidad, no importa qué época del año sea).


Herramienta nº 1: Para ir más allá de la carencia, céntrate en la abundancia.

 

Aquello en lo que pones tu atención, se expande.

 

Si estás constantemente pensando en lo que no tienes,  constantemente vas a sentir como que no tienes suficiente. Y cuando nos sentimos como que no tenemos suficiente, tendemos a sentir que no ‘somos’ lo suficientemente, en todas nuestras capacidades.

 

Cuando tendemos a sentir lo que nos falta, también tendemos a adoptar el papel de víctima  y quedamos atrapadas en el estado "pobre de mí".

 

Y cuando adoptamos el papel de víctima, solemos adoptar una mentalidad de "blanco o negro, todo o nada” y es fácil quedarse atascado en ella.

 

Si te comes una bolsa grande de patatas fritas…! Oh, bueno, ¿a quién le importa? No va a importar si voy a dar un paseo o lo que coma ahora ... ¡Ya he fastidiado el día entero de todos modos!

 

En lugar de todo esto, centrémonos en lo que SI tenemos. En nuestros logros. En lo que damos al mundo. Lo que tu cuerpo hace por ti. En lo que te gusta de ti misma. Lo que a tus amigos y familia les gusta de ti. Si no puedes pensar en nada ahora mismo, empieza con tu respiración.

 

En este sentido, iniciar un diario de gratitud es una práctica estupenda. Anota en tu cuaderno o en tu móvil 3 motivos por los que estas agradecido cada mañana cuando te despiertes. Existen aplicaciones de ‘diarios de gratitud’ en el móvil. Si no quieres escribir, sencillamente dilas en alto o delante del espejo.

 

Te aseguro que este ejercicio es transformador si lo incorporas como hábito y lo practicas a diario, porque te va a permitir centrarte en aquello que SI tienes (y por tanto estás agradecida) en lugar de en aquello que te falta.


Herramienta nº 2: Para ir más allá de agobio, céntrate en el presente.

 

Cuando estamos agobiadas, nos atascamos.

 

Nuestra mente está dando vueltas y más vueltas a todo lo que tenemos que hacer, y esto no permite que nos centremos, por lo que no hacemos nada (o lo hacemos de forma poco eficaz). Nos sentimos fatal y llenas de pánico.

 

Da un paso atrás y respira, literalmente.

 

Cierra los ojos. Inhala durante 4 segundos, contén la respiración durante 4 segundos y exhala por 8 segundos. Repite este ejercicio 3 veces y repite cualquiera de las siguientes afirmaciones:

- Estoy exactamente donde se supone que debo estar.

- Elijo ver el amor sobre el miedo.

- Aunque me siento agobiada, sé que esto pasará.

 

Buscar tu propia declaración que te resuene y que te siente bien. Vuelve al momento presente. Crea tu propia paz.

 

En palabras de Lao Tzu, "Si estás deprimido, estás viviendo en el pasado. Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro. Si estás en paz, estás viviendo en el presente".

 

Herramienta nº 3: Para ir más allá del miedo (a la comida), céntrate en el amor.

 

El miedo, sobre todo de la comida, es normal en esta época del año. Está por todas partes. Y continuamente somos bombardeados con mensajes para dar rienda suelta a la gula y comer en exceso.

 

Para mí las Navidades, (bueno, casi cualquier evento especial donde esté involucrada mucha comida) siempre han sido momento llenos de temor hacia la comida. Mi estrategia era comer lo menos posible durante del día a propósito y luego, cuando llegaba al evento, como me estaba muriendo de hambre y me sentía súper privada, comía demasiado. Además siempre comía todas las cosas nunca me permitía comer demasiado normalmente - pan, turrón, bizcochos de chocolate - cualquier cosa llena de azúcar y carbohidratos refinados.

 

Entonces, como es lógico, la culpa y la vergüenza me sobrevenían. Y una vez aquí, ya conoces  el ciclo: privación→ hambre voraz → comer en exceso → culpa y vergüenza…..una y otra y otra vez...

 

Pero no tienes que dejar que esto te suceda a ti.

 

Tienes una opción (siempre tenemos una opción). Elije el amor sobre el miedo. Elije honrar tu hambre y tu saciedad. Elegir amar a tu cuerpo. Elije una opción saludable para tu cuerpo.

 

Mi estrategia ahora es la siguiente: desayunar después de hacer deporte por las mañanas y comer con normalidad de acuerdo al hambre que sienta. Para ello sintonizo con mi cuerpo y con mi sensación de hambre y como cuando estoy hambrienta y paro cuando estoy llena.

 

En cuanto al tipo de alimento que como, yo opto por alimentos naturales que nutran mi cuerpo, garantizando que todas y cada una de mis comidas tengan una fuente de proteína y una fuente de grasas saludables que me sacie y me satisfaga, acompañado con una gran cantidad de verduras y/o ensalada.

 

Recuerda que las proteínas están presentes principalmente en:

-       Legumbres: alubias, garbanzos, lentejas, soja, habas, guisantes, …

-       Semillas: calabaza, girasol, sésamo, lino, chia, cáñamo, …

-       Frutos secos: nueces, almendras, anacardos, avellanas, pistachos,…

-       Algas.

-       Aguacate.

-       Huevos.

-       Pescados.

-       Carnes.

 

Y las grasas saludables en:

-       Aceite de oliva, de sésamo, de aguacate, de nuez,…

-       Semillas: calabaza, girasol, sésamo, lino, chia, cáñamo, …

-       Frutos secos: nueces, almendras, anacardos, avellanas, pistachos,…

-       Aguacate.

-       Coco.

-       Pescado.

-       Huevos.

-       Carnes (evita el exceso).


Otra estrategia de probada eficacia: establecer mis intenciones justo antes de empezar a comer.

 

Dedica un minuto antes de empezar a comer (nadie tiene que saber que estás haciendo esto) y en tu mente, fija la intención de comer conscientemente, disfrutando y honrando tu hambre y tu saciedad, con el fin de disfrutar de la comida y liberarte de la culpa.

 

Establece tu intención y disfruta con atención y con amor a tu comida y a ti misma.

 

Además, recuerda que el objetivo final de las reuniones familiares no es la comida en sí, ni que la mesa esté preciosa o que todo salga perfecto; lo importante de las reuniones familiares es la familia, la conexión con tu gente, la celebración de todo lo que hay de bueno en nuestras vidas.

 

Pero si no consigues comer intuitivamente, …..

 

Trata de llevar a cabo esta tercera herramienta, pero sin obsesionarte por la comida ni anticiparte en exceso. Me explico: Una de las formas más clásicas de que las mujeres coman compulsivamente es mediante la previsión de los atracones. Nos ponemos tantas normas acerca de la comida, como:

 

"Hagas lo que hagas, no mires la cesta de pan."

"Asegúrate de que los dulces están en el lado opuesto de la mesa”

"Aléjate un momento para hacer una llamada de teléfono tan pronto como se sirvan los postres"

 

... o cualquier cosa que te hayas dicho a ti misma para evitar la comida en una fiesta.

 

La ansiedad es insoportable. Es un sufrimiento. Quieres comer, pero sabes que no debes, pero quieres, pero no debes……..AAAAAAARG!

 

¿Qué ocurriría si comieras en exceso en Navidades y no te sintieras mal después?

 

Puedes hacerlo.

 

Todas podemos hacerlo.

 

Tenemos todo el poder.

 

Lo peor de comer en exceso, no es el atracón en sí, sino cómo te sientes respecto a lo que ha ocurrido.

 

Cuanto más miedo tenemos a comer, y más nos anticipamos, más probable es que perdamos el control sobre la comida y ésta acabe controlándonos a nosotras.

 

Cuando tememos algo, lo manifestamos. Si nos obsesionamos, sentimos miedo de nosotras mismas acerca del comportamiento que vamos a tener frente a la comida y planificamos lo que vamos a comer y lo que no, esto nos llevará inevitablemente a comer en exceso.

 

Sin embargo, cuando nos relajamos, cuando renunciamos a ese control, y nos sentimos a gusto con cualquier resultado que ocurra con nuestra comida, sea cual sea, la comida deja de controlarnos.

 

No tengo idea de lo que voy a comer en Navidades.

 

Y no tengo ni idea de si voy a comer cuando tengo hambre, y si dejaré de comer cuando esté llena.

 

O si voy a seguir comiendo sin parar durante 4 horas hasta que apenas pueda respirar.

 

No tengo ni idea.

 

Pero sí sé, que suceda lo que suceda estas Navidades, estará perfectamente bien.

 

¡Feliz Navidad!

 

Ali.

Ali Ochandiano

Autor: Ali Ochandiano

Soy experta en Nutrición Emocional, Licenciada en Ciencias Biológicas, Coach en Salud y Nutrición por el Institute of IntegrativeNutrition de Nueva York (la escuela de nutrición más importante del mundo) y Coach en Salud Holística Certificada por la AADP (American Association of DruglessPractitioners).


Vivo en Bilbao (al Norte de España), soy muy deportista, cocinillas, amante de la naturaleza y madre de 3 ‘brujas’.


Mi misión es mostrar a mujeres maravillosas como tú (y a algún hombre también), que sufres una lucha con los kilos, con la comida y contigo misma , cómo sentirte liberarte de esa lucha, y de esa forma Vivir En Paz Contigo Misma y ... ¡Sentirte GENIAL por dentro y Verte RADIANTE en el espejo!

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