La Reina del Baile
Ali Ochandiano

La Reina del Baile

Por Ali Ochandiano | Experta en Nutrición Emocional | 11/02/2016 12:00

 

¿Me dejas que te cuente mi historia?

Para hablar de mis inicios me viene a la mente una imagen de cuando tenía 15 años. Nunca he sido una niña con gran sobrepeso, pero si recuerdo que era una niña grande, con tendencia a engordar y ligeramente ‘potolita’. 

Mi madre y mi hermana eran de constitución delgada y podían comer todo lo que querían. Comían dulces, bocadillos y pasta y se mantenían delgadas. Pero mi padre y yo que teníamos esta tendencia a engordar y vivíamos continuamente a dieta comiendo aburridas ensaladas y verduras.

Un día llegó mi padre de un viaje de negocios con regalos para mi hermana y para mí. Habitualmente nos traía ropa de todas partes del mundo. A mi me trajo un precioso vestido  holgado y a mi hermana mayor le trajo un short de terciopelo negro precioso, ajustado, moderno y sexy!!!! GUUUAAAUUUU !!!! Yo quería ser capaz de llevar uno de esos shorts ajustados y sexys, pero como yo estaba un poco rellenita, no podía llevarlo…. ¡Era IMPOSIBLE para mi!.”

 

 

Yo deseaba con todo mi corazón estar delgada y tener un cuerpo con el que esos shorts de terciopelo me quedaran de escándalo. 

“En ese momento tenía dos posibilidades: una dejar que todo siguiera igual, resignándome a que esta es la vida que me tocó vivir; o buscar la forma de conseguir perder peso como fuera.

Y en ese momento pensé "¿y si me pongo a dieta?". Hablé con mi madre y le mostré mi necesidad por perder peso. Ella accedió y me llevó donde una dietista para que me ayudara.

 

“Y después un  largo período de tiempo pasando hambre y privaciones, …

¡¡¡ CONSEGUÍ PERDER 10 KG y conseguí meterme en el short de mi hermana!!!” 

Guuuuuuuauuuuu!!! Todavía recuerdo la primera vez que me los puse para ir a una fiesta con mis amigas. Recuerdo el tacto del terciopelo y recuerdo que me sentí como La Reina del Baile, guapa, segura de mi misma y orgullosa por mi logro. Estuve toda la fiesta como levitando a ¡¡¡¡2 palmos del suelo!!!!!

 

 

Disfruté de mi nueva imagen durante unos meses, pero pronto mi carroza se convirtió el calabaza y como por arte de magia y sin poder hacer nada para evitarlo, comencé a recuperar nuevamente el peso que había perdido y un poco más. 

 

   

 
  

      

Mi sueño se esfumaba entre mis manos y pasé de sentirme 'La Reina del Baile' a sentirme nuevamente rellenita, pero ahora con unas dosis añadidas de frustración y sensación de fracaso importantes. Me sentía como si no pudiera con eso, sin fuerza de voluntad como si no fuera lo suficientemente buena, o como si no me hubiera esforzado suficiente!!!!

Durante años seguí en mi lucha con los kilos y busqué todas las formas que existían para perder peso. Me sometí a diferentes dietas, acudí donde innumerables dietistas, y probé incluso productos milagro muy poco saludables y a pesar de que conseguía perder peso a corto plazo, nada funcionaba a largo plazo. Además, incluso en los momentos en los que estaba delgada, vivía en una lucha constante con la comida y conmigo misma por el miedo a volver a recuperar el peso.

Por aquel entonces había dejado de fumar con el Libro de Allen Carr ‘Es fácil dejar de fumar si sabes cómo’, y me había parecido una forma de pensar muy diferente de lo que había escuchado hasta ese momento. 

Un día, en un viaje de negocios, vi en la librería del aeropuerto, el libro ‘Es fácil perder peso si sabes como‘ de Allen Carr. Recuerdo que me leí el libro entusiasmada y reilusionada. Ese libro contenía una forma de pensar completamente diferente a lo que había pensado hasta el momento acerca de las dietas, los kilos y la pérdida de peso. Y aunque había muchos aspectos del libro con los que no estaba de acuerdo, recuerdo que ese libro marcó un antes y un después en mi vida. 

 

 


Además, un día hablando con mi madre, (que es una gran lectora)  acerca de otro tema, me dijo: ‘Los libros contienen todas las respuestas a los problemas que se te pueden plantear. Busca la solución en los libros’. 

 

Pronto comencé a devorar todos los libros acerca de nutrición, dietas, crecimiento personal, pensamiento positivo, espiritualidad, bienestar y salud que caían en mis manos. 

Y comencé a estudiar y experimentar con diferentes corrientes y puntos de vista acerca de la alimentación, como la corriente hiperproteica, vegana, crudivegana, disociada, la del grupo sanguíneo, etc. 

 

Como consecuencia de esta aprendizaje, y desde la fiel promesa a mí misma de no someterme a una dieta nunca más, comencé a comprender cómo funcionaba mi cuerpo y a trabajar con él (no contra él como ocurre con las dietas). Comencé a darle a mi cuerpo lo que realmente necesitaba y la pérdida de peso se produjo de forma fácil, real y duradera. 

 

Por primera vez en mi vida me sentí libre, segura de mi misma, guapa, con un cuerpazo de impresión y orgullosa de mi misma. Me sentí nuevamente como La Reina de la Fiesta. Y lo que es más importante, mi lucha había acabado. Mantenerme delgada ya no suponía una lucha conmigo misma ni con la comida. Había encontrado la salida del laberinto en el que tantos años llevaba atrapada. 

 

Además debido a mi pasión por la nutrición y la vida saludable comencé a dar charlas y conferencias en nutrición. Era tal mi pasión por este tema que comencé a verla como un posible futuro profesional.

 

En el transcurso de todos estos acontecimientos me casé y tuve 3 preciosas princesas. Me mantuve delgada y en paz , conmigo misma hasta que….

la vida me retó con una crisis matrimonial, que acabó en un tormentoso divorcio. 

Durante esta época llena de dolor y de miedos, miedo a romper la familia, miedo a la desprotección económica, preocupación por el bienestar de mis hijas, miedo a morir sola rodeada de gatos (¡al más puro estilo Bridget Jones!), empecé a comer galletas de forma incontrolada. 

 

¡No podía creer lo que me estaba ocurriendo!, con lo que yo sabía acerca de nutrición, y de cómo funcionaba mi cuerpo, no podía dejar de darme esos atracones. Nuevamente comencé a ganar peso, mi sueño se esfumaba nuevamente……

 

Pero no me rendí. Mi divorcio dio lugar a una nueva Ali, más fuerte y más luchadora que nunca y me prometí a mí misma que seguiría buscando la solución a mi situación me llevara el tiempo y el esfuerzo que me llevara. 

 

Busqué nuevas formaciones, pensé en acudir nuevamente a la universidad a estudiar dietética y nutrición humana. Pero todos los enfoques que encontraba hablaban de lo mismo de siempre: para perder peso tienes que comer menos y moverte más. 

 

Ese enfoque no me servía. Yo ya había estado ahí y ya sabía que aquello no funcionaba.

 

Entonces recibí una publicidad del Institute of Integrative Nutrition, la escuela de nutrición más importante del mundo ubicada en Nueva York que ofrecía una formación en Coach en Salud y Nutrición. Inmediatamente me sentí atraída, el temario me maravilló y corrí a matricularme.

 

Trabajaba y cuidaba de las niñas durante el día y estudiaba por las noches. Allí fue donde por primera vez escuché cómo los pensamientos y las emociones afectan en nuestra vida y me abrió las puertas a entender el comer emocional y los atracones. 

 

Posteriormente, seguí estudiando con los mejores expertos a nivel mundial: mentores y coaches personales acerca de la importancia de los pensamientos y las emociones en nuestra vida, acerca del comer emocional, la psicología del comer y los atracones.

 

Como consecuencia comencé a ser consciente de que el peso no es más que un RESULTADO de cómo me encontraba yo a un nivel mucho más profundo. No se trataba solo de lo que comía, había otros factores mucho más importantes que entraban en juego. Comencé a ser consciente de mis emociones y de mis pensamientos, de quién era yo en realidad. Y esto me permitió ‘darme cuenta’ y como consecuencia comencé a tener una relación con la comida de CORDURA.  

 

Esta nueva relación con la comida me ha permitido perder peso poco a poco de forma fácil y sin esfuerzo hasta llegar a un peso en el que me encuentro veraderamente bien.

 

Hubo momentos muy difíciles, porque profesionalmente había comenzado a dedicarme a mostrar a otras mujeres a liberarse de esta lucha con los kilos y con la comida, y esto ejercía una presión adicional en mi misma. Mi voz más crítica, la bruja del cuento,  me decía: ‘¡nadie va a contratarte si estás gorda!’ Esta presión fue la desencadenante de atracones en numerosas ocasiones. 

 

 

Sin embargo, como decía ahora como con CORDURA. Y me encanta la palabra ‘cordura’.  ‘Comer con cordura’. Esto no significa que como de forma perfecta todo el tiempo, esto no quiere decir, que no coma alimentos poco saludables en ocasiones, o que si estoy triste o agobiada es posible que coma algo más de lo habitual, pero ahora ya no vivo bajo el yugo de las dietas, no vivo obsesionada con la comida y con mi cuerpo y tengo otros mecanismos con los que saltarme mis pensamientos negativos y descargar mis emociones. 

 

Entender mis emociones y comenzar a comer con cordura no ha sido algo que ha ocurrido de la noche a la mañana, no ha sido algo repentino. Ha sido un trabajo de consciencia y responsabilidad, ha sido un trabajo de  paciencia y perseverancia. Pero ¡¡¡LO HE CONSEGUIDO!!!!

 

Quiero que sepas que he estado en tus zapatos. Sé cómo te sientes.

 

Y me alegra haber vivido lo que he vivido y haber llegado hasta donde estoy actualmente. Porque sé que solo desde aquí voy a poder ayudarte y servirte y darte la formación, motivación, apoyo, inspiración que necesitas, para liberarte de tu lucha con los kilos, con la comida y contigo misma. Además lo vamos a hacer de una forma fácil y divertida. ¡YA HAS SUFRIDO DEMASIADO CON LAS DIETAS!

 

Si ha sido posible para mí, sé que también lo es para ti.

Me encanta mi trabajo. Realmente vivo y respiro las cosas que enseño. 

Y funciona. 

Y me encanta.

Agradezco cada día el simple hecho de poder desarrollar mi pasión, de ayudar  a mujeres de todo el mundo, al igual que a ti.

La experiencia me  dice que el éxito es  INEVITABLE cuando te propones llevar a cabo una transformación, tienes paciencia y perseverancia y cuentas con apoyo y ayuda experta y de confianza.

 

Recientemente he leído una frase que definitivamente me cautivó: 

‘La Reina del Baile y en la que más se fijan los hombres no es la que está más delgada, sino la que mejor se lo está pasando’. 

Y yo ahora sé que soy y siempre seré La Reina del Baile, tenga la talla que tenga. 

 


A tu lado,    

Ali Ochandiano

Autor: Ali Ochandiano

Soy experta en Nutrición Emocional, Licenciada en Ciencias Biológicas, Coach en Salud y Nutrición por el Institute of IntegrativeNutrition de Nueva York (la escuela de nutrición más importante del mundo) y Coach en Salud Holística Certificada por la AADP (American Association of DruglessPractitioners).


Vivo en Bilbao (al Norte de España), soy muy deportista, cocinillas, amante de la naturaleza y madre de 3 ‘brujas’.


Mi misión es mostrar a mujeres maravillosas como tú (y a algún hombre también), que sufres una lucha con los kilos, con la comida y contigo misma , cómo sentirte liberarte de esa lucha, y de esa forma Vivir En Paz Contigo Misma y ... ¡Sentirte GENIAL por dentro y Verte RADIANTE en el espejo!

Deja tu Comentario